SUELDOS. ¿CUÁNTO VALGO?

 

Gina fue despedida recientemente después de trabajar los últimos cinco años como gerente de mercadotecnia de una empresa de tecnología. Mientras caminaba distraída por los pasillos del supermercado pensando en cómo promoverse a sí misma para un nuevo trabajo, se detuvo frente a la sección de cereal abrumada por la cantidad de marcas que tenía para escoger – más de 50 distintas opciones. 
De pronto, como un rayo le llegó a la mente: Esto debe ser a lo que se enfrentan los reclutadores al recibir todos esos currículos y solicitudes. ¿Cómo eligen? ¿Qué es lo que buscan? ¿Cómo hacen su selección? ¿Cómo puedo hacer destacar a mi producto del resto?

El empaque 
El empaque de la caja de cereal ciertamente es el principio. Los colores que atraen a la vista y palabras descriptivas llamarán la atención – bajo en grasa, energizante, con vitaminas – todas estas características que los consumidores están buscando. Pero, ¿qué están buscando los empleadores? Las palabras que elijas serán la clave. Utilizando las palabras que interesan a las compañías llamarás su atención.

Los ingredientes 
La lista de “ingredientes” – las habilidades que tienes para ofrecer – es muy importante. Gina no pudo esperar para volver a casa y escribir sus habilidades, eso que la hacía única para el puesto que deseaba. Entonces tuvo un nuevo ángulo que explorar. 
Recordó haber leído en un libro que las habilidades pueden agruparse en tres categorías:

  • Habilidades aprendidas por experiencias pasadas y educación (habilidades basadas en el conocimiento)
  • Habilidades que te llevas contigo a cualquier trabajo (habilidades transferibles o portables).
  • Atributos personales, las cosas que te hacen la persona que eres.

La herramienta de medición. 
Gina dividió una hoja de papel en tres columnas y las tituló: “experiencia previa”, “habilidades transferibles”, “personalidad”.
En la columna “experiencia previa” escribió:

  • Conocimiento en mercadotecnia.
  • Habilidades de comunicación.
  • Gerencia de personal de ventas.
  • Relación con medios y la industria.
  • Mercadotecnia de canales de Internet.
  • Desarrollo de producto.
  • Habilidades en computación.  

Bajo la columna “habilidades transferibles” escribió:

  • Enfoque en el cliente.
  • Comunicaciones.  
  • Habilidades de redacción.  
  • Muy organizada.
  • Buen manejo de personal.
  • Líder de equipo.
  • Solución de problemas.
  • Administración de proyectos.
  • Excelente capacidad de seguimiento.
  • Buena con presupuestos y números.
  • Administración del tiempo.

En la columna de “personalidad” escribió:

  • Proactiva
  • Independiente
  • Amigable
  • Organizada
  • Rápida para aprender
  • Sentido común
  • Buena actitud
  • Creativa
  • Analítica
  • Flexible
  • Buen sentido del humor.
  • Trabajo por objetivos.   

Cuando terminó, se dispuso a revisar la lista a detalle. Quedó sorprendida de lo fácil que fue elaborarla, al dividir las habilidades la tarea se volvió sencilla. Antes, al tratar de ver todo a la vez era como cuando miraba esas cajas de cereales en el supermercado.

 

Poner las palabras en papel es uno de los pasos más difíciles de hacer una lista de todos tus “ingredientes”. Éste es un buen ejercicio para cualquiera que está iniciando su proceso de búsqueda de empleo, también es bueno para realizar un inventario de habilidades o chequeo periódico. Gina ahora puede usar la lista para hacer un Currículum, redactor un resumen de habilidades o una carta de presentación personal. Las habilidades serán el sustento de la estrategia que usará para venderse a sí misma, aunque aún tiene trabajo por hacer antes de sacar “su” producto al Mercado, definitivamente ha iniciado con el pie derecho.

Paul W. Barada,

 

El historial de sueldos altos y la búsqueda de empleo

Cuando el mercado laboral se vuelve apretado y las ofertas de empleo se vuelven marginales, la competencia entre candidatos puede llevar a la baja en los sueldos, lo que significa que podrías no encontrar un puesto en el que te paguen lo que estás – o estabas – ganando. Los ingresos han caído en muchas industrias, especialmente en aquellas relacionadas con los servicios financieros, explica Josh Warborg, presidente de distrito de Seattle.

“Algunas personas que tenían altísimos sueldos y compensaciones en sus empleos, van a tener que ser muy hábiles para convencer a los empleadores de que están preparados, deseosos y dispuestos a aceptar un cargo en su empresa con un sueldo menor al que tenían”, asevera. 

 

¿Realmente estás dispuesto a aceptar un sueldo menor?
Incluso si estás de acuerdo con bajar un escalón en la escala de compensaciones para tu siguiente empleo, los empleadores probablemente no te contraten si el sueldo que vas a ganar en tu nuevo trabajo es menor que el que ganabas en tu antiguo trabajo. “Las compañías tienen sus reservas a este respecto porque saben que estas personas dejarán el barco en el momento en que el mercado repunte”, dice Jonathan Mazzocchi, gerente general de contabilidad y finanzas de la firma Winterm Wyman en la ciudad de Nueva York.

Antes de que apliques para un trabajo que ofrece un menor sueldo, considera honestamente si podrás ser feliz ganando menos y si no tienes otra opción. ¿Estarás buscando un trabajo mejor pagado a la semana de haber entrado a tu nuevo empleo? ¿Se trata solamente de una empresa que no se puede ajustar a tu sueldo, o los rangos de sueldo de toda la industria han caido?

“Si sientes que necesitas $60,000 y te bajas a $50,000 y estás constantemente buscando más ¿te engancharás en el nuevo rol?, pregunta Mark Szypko, director general de compensación internacional para  Salary.com. “¿Qué tan dispuesto estás a desempeñarte y obtener mejoras para recuperar eso que para ti fue una cifra apropiada?”.

Hablando de Dinero 
Los reclutadores no se ponen de acuerdo sobre cómo manejar el tema de un salario previo más alto durante la entrevista. “Yo creo que el candidato debería reconocer esto frente al reclutador en lugar de dejarlo que se haga una idea propia después de ver su historial de ingresos”, dice Warborg.

Mazzocchi tiene un punto de vista distinto. Él opina que el candidato debe evitar sacar el tema de su sueldo anterior a menos que se lo pregunten directamente, e incluso en ese momento, se puede ser creativo. “Si estabas ganando $50,000 y piensa que el trabajo para el que aplicas paga $35,000, puedes decir, ‘Soy muy flexible y de mente abierta con respecto a esta oportunidad, así que tengo curiosidad, ¿cuál es el sueldo que ofrece para el puesto?’”, sugiere.

Si el empleador continúa presionando para conocer tu historial salarial, hazle saber que ganabas más, pero después explícale porque estás dispuesto a ganar menos, dice Brendan Courtney, presidente de reclutamiento en Grupo Mergis. 

En este punto crucial, tu explicación debe enfocarse en el trabajo, no en el dinero. Pero si vas a hablar de dinero, hazlo en términos de cuánto estará ahorrando el empleador al elegirte como un buen recurso a una tarifa reducida, dice Ed Navis, autor de Confessions of an HR Professional: Secrets for Getting Your Foot in the Door, (Confesiones de un profesional de RH: Secretos para meter tu pie en la puerta, en español).

No importa cuál sea la razón por la que tomarías un trabajo con un menor sueldo, enfatiza por qué esta es una gran oportunidad tanto para ti como para la empresa. No te sobre vendas, y ten un argumento plausible de por qué tomarías el trabajo. Prueba estas frases:

  • Estoy buscando crecimiento y aprendizaje, es sé que aquí puedo hacerlo.
  • Sí estaba ganado más, pero en este momento estoy enfocado en encontrar el trabajo adecuado con un sueldo adecuado.
  • Estoy a pocos años de mi retiro y me gustaría pasar ese tiempo trabajando como parte de un equipo.
  • La calidad y crecimiento sólido de su empresa me llama la atención.
  • Cambiar a esta industria llevará mi carrera en una nueva dirección, y ustedes se beneficiarán de mi experiencia previa.
  • Los beneficios educativos de la empresa me dará para obtener mi título, me harán un empleado mucho más valioso y además les garantiza que estaré aquí al menos por tres años.
  • Estoy consciente de que las cosas han cambiado en lo que se refiere a rangos salariales.
  • Los montos de sueldos y compensaciones cambiaron en el mercado de hoy en día, pero aquí estaré para el futuro cercano y entonces, con base en mi sobresaliente desempeño en el pasado, sé que podré avanzar en la escala de sueldos.
  • Los traslados a la empresa son mucho más cortos para mí y el tiempo extra que tengo para mi familia vale más que la diferencia entre mi sueldo anterior y este.

Mientras presentas tus justificaciones, se cuidadoso de cualquier tema que involucre el balance trabajo-vida personal. “Tienes que leer un poco las señales”, explica Mazzocchi, “si esta persona va a ser tu supervisor y tú hablas de la calidad de vida, no querrás que se quede con la idea de que serás una persona que esté atenta al reloj para salir”. 

Finalmente, si el tema del sueldo está descarrilando tu búsqueda de empleo, considera buscar trabajos por proyecto, comenta Warborg. “Tal vez lo más inteligente que puedes hacer es buscar trabajos temporales o de consultoría para que tengas un ingreso mientras continúas buscando”, recomienda.

 

  Dona DeZube

Experta en profesiones financieras

 

 

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¿Cuánto valgo?

 

En algunas culturas, los acuerdos son la norma. Un comprador o vendedor hace una oferta y la contraparte o la acepta o la re-negocia. Los dos negocian hasta que llegan a un acuerdo o una de las partes se retira.

¿Sabes lo que estás haciendo cuando negocias tu sueldo con tu empleador? ¿Tienes alguna idea de lo que realmente vales?

¿Cómo descubro mi verdadero valor?

Para ser un buen negociador de tu sueldo, debes saber lo que sería un buen trato. Primero, investiga tu valor en el mercado. Mira a los reclutadores, competidores y las publicaciones que presenten los rangos salariales para tener una mejor idea de lo que ganan otras personas en un puesto similar al que buscas.

El networking (redes de contactos) es la clave para tener información fresca. No hay mejor manera de medir tus parámetros de negociación que el contactar a profesionales de campos similares al tuyo. Identifica a las personas que tienen el cargo en el que estás o que quieres. Asiste a reuniones de asociaciones de profesionistas o a ferias o congresos y conéctate con otros buscadores de empleo en línea para comparar deberes, responsabilidades, número de empleados a cargo, etc., de puestos similares. Investiga las oportunidades para candidatos con tu perfil de habilidades en diferentes empresas, así como en sectores e incluso industrias.

Al hacer networking, no preguntes a la gente cuánto ganan esperando una respuesta civilizada. En su lugar, pregunta “¿Consideras adecuado este rango de sueldo para esta clase de trabajo en esta empresa?”. Existe la posibilidad de que respondan: “¡Wow!, ¿Dónde trabajas y cómo puedo entrar ahí?”, o la otra: “Bueno, parece un poco bajo para alguien con tu experiencia y nivel de responsabilidad”. Al reunir los comentarios recibidos con la información salarial previamente identificada, tendrás una mejor idea de cómo expresar tus ambiciones económicas.

¿Cuánto para pedirlo?

Muchas compañías tienen estructuras salariales dentro de su organización. Cada una tiene un rango de sueldo establecido para un determinado puesto. Si tienes un objetivo salarial dentro de un rango realista, podrás negociar desde una postura más fuerte. 

Reglas para negociar tu sueldo.

·         No seas demasiado ambicioso. Busca llegar a un acuerdo ganar-ganar con tu nuevo empleador. Esta actitud cimienta buenas relaciones para ti y el entrevistador, así además te puedes salvar de perder la oferta si te empeñas en mantenerte en el punto máximo.

·         Cuando un empleador pregunta por tus ambiciones salariales en la solicitud de empleo, significa que puedes negociar. Si te piden que menciones tu sueldo actual, es válido omitirlo y responder que prefieres discutirlo durante la entrevista.

·         Nunca comiences tú la discusión sobre el sueldo durante la entrevista. Espera a que el entrevistador saque el tema, incluso si éste no sale a relucir sino hasta la segunda entrevista.

·         Evita comparaciones explícitas con tu sueldo actual (o el último). Estás negociando las fortalezas que tienes para cubrir un nuevo cargo, no un aumento de tu sueldo anterior.

·         Siempre asume que la oferta es negociable.

·         Nunca aceptes una oferta en la entrevista. Expresa tu fuerte interés, pero deja claro que siempre evalúas las decisiones importantes cuidadosamente. 

Discute las prestaciones separadamente del sueldo. Entre las prestaciones la empresa te puede ofrecer seguro, capacitación, compensaciones, gastos de reubicación, bonos, etc.

Valerie Lipow,


 

 


 

 

 

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